EL UNIVERSO QUE JAMÁS VEREMOS

Miguel Gilarte Fernández

 

El Cosmos se expande sin remedio y las galaxias se alejan cada vez a mayor velocidad: llegará un momento en el que desde la Tierra no se podrá contemplar ninguna de ellas

El Universo que jamás veremos

NASA, ESA, Z. Levay, R. van der Marel (STScI), A. Mellinger
Nuestra galaxia, la Vía Láctea, chocará un día con Andrómeda
 

En ocasiones nos hemos preguntado si es posible ver todo el Universo, aunque los científicos relativistas y los astrónomos han postulado que es imposible. Jamás veremos todo el Universo y a medida que pasa el tiempo, menos posibilidades habrá de ello.

El Universo se expande continuamente y las galaxias se alejan las unas de las otras, cada vez a mayor velocidad. Ello está motivado por el estiramiento del espacio que existe entre ellas. En realidad, las galaxias no se desplazan por el Universo, no se mueven, son estáticas. Cuando decimos que una galaxia se aleja de nosotros a x velocidad, lo que estamos diciendo, es que el espacio entre nosotros y ella, se está abriendo, estirando, a esa velocidad.

Pinte unos puntos sobre la superficie de un globo deshinchado. Los puntos son las galaxias y el globo en sí es el espacio. Cuando lo hinche, comprobará que cualquier punto se separa del resto de puntos, aunque estos no se mueven. Lo que ocurre es que el globo se estira y aumenta la distancia entre los puntos. Puede observar que dos puntos próximos se alejan a una velocidad determinada y un punto que esté al doble de distancia del punto de referencia, se separará el doble de rápido. Esto es lo que ocurre con las galaxias, con el Universo en sí.

Los últimos cálculos sobre el tamaño del Universo, da una estimación de 93.000 millones de años luz y los últimos cálculos del número de galaxias es de 125.000 millones, con un tiempo estimado de la formación del propio Universode unos 13.700 millones de años, según las observaciones que ha podido hacer el Telescopio Espacial Hubble sobre las galaxias más lejanas y el satélite WMAP, cuyos estudios se centró en el origen y evolución del Universo observando la radiación de fondo de microondas, que es el eco del principio del Universo.

Pero algo no concuerda. ¿Cómo puede tener el Universo 13.700 millones de años y además un tamaño de 93.000 millones de años luz? Esto significa que el Universo ha crecido más rápidamente que la velocidad de la luz. Pero nada puede ir más rápido que la luz, según la teoría de la relatividad especial de Einstein y así ha quedado demostrado. Acelerar un objeto (materia) a la velocidad de la luz, requiere una energía infinita (y no existe una energía infinita), si lo aceleramos a mayor velocidad que la luz, necesitaremos una energía superior a la infinita, lo cual es irracional. La velocidad de la luz es constante, no se le puede sumar ni restar velocidad. La materia no pude viajar a la velocidad de la luz, solo las partículas sin masa.

Imaginemos dos partículas sin masa que viajaran por el espacio a la velocidad de la luz cada una de ellas y chocaran, podríamos pensar que han colisionado al doble de la velocidad de la luz, ya que la lógica nos indica que deberíamos sumar ambas velocidades, pero el resultado es muy diferente, en realidad el encuentro se produce a una velocidad algo inferior a la velocidad de la luz, a la luz no se le puede sumar ninguna velocidad.

Si estamos en un tren en movimiento y nos levantamos para ir al vagón de la cafetería que está delante de nuestro vagón, habrá que sumar la velocidad del tren más la nuestra cuando andamos por el pasillo del mismo, o restarla si vamos en la dirección opuesta a la dirección del tren. Este hecho, no se puede aplicar a la luz, la teoría de la relatividad especial lo impide.

Ver el pasado

Desde que se diera a conocer la teoría de la relatividad especial, el hombre ha ansiado viajar a mayor velocidad que la luz. En realidad, estamos muy lejos de conseguir acercarnos a esta velocidad y además si un día pudiéramos viajar a mayor velocidad que la luz, aunque todo parece indicar que son imposibles ambos casos, veríamos el pasado. Si un rayo de luz de un acontecimiento ocurrido en la Tierra viajara por el espacio y nosotros lo alcanzáramos poniéndonos delante, dentro de, por ejemplo 10 años, veríamos aquel acontecimiento del pasado, lo que ocurrió hace 10 años. Si alcanzáramos rayos de luz que partieron de la Tierra hace 2.000 años, contemplaríamos los hechos que tuvieron lugar en época de Jesucristo.

Pero la respuesta a que el Universo tenga mayor tamaño que edad, no está en la luz, sino en el espacio. El Universo tendría que tener un tamaño mucho menor al de su edad, mucho menor a 13.700 millones de años luz. El espacio es independiente a la luz y puede crecer más rápido que la velocidad de la luz. Es por ello que galaxias que estén muy distantes parecerán que se alejan a mayor velocidad que la luz, por lo tanto, la luz de esas galaxias nunca nos alcanzarán, y entonces hay una gran parte del Universo que jamás veremos, aunque seamos del mismo Universo.

A medida que pase el tiempo, estaremos más solos en el Universo, veremos cómo las galaxias se alejan y el Universo visible, cada vez será más oscuro, llegando un momento en el que no podremos contemplar ninguna galaxia, excepto la nuestra. Estas son las consecuencias de un enorme Universo en expansión.

Asociación Astronómica de España