LA ESTRELLA DE BELÉN

Miguel Gilarte

 

La estrella de Belén es uno de los grandes misterios que ha envuelto el nacimiento de Cristo, pero pudo ser una invención de San Mateo, un hecho sobrenatural o una visión astronómica. Para descifrarlo tenemos que saber cuándo nació Jesús y quiénes eran aquellos magos de oriente.

Fecha de la Natividad

De la infancia de Jesús, sólo sabemos por los evangelios de San Mateo y San Lucas, e incluso ambos difieren. El de San Mateo es más amplio en este sentido.

Los Evangelios enmarcan el nacimiento de Jesús en el momento que el emperador César Augusto, ordena un censo de población, esto ocurre entre los años 8 y 6 a.C. coincidente con los últimos años del rey Herodes, fallecido en el año 4 a.C. el día de un eclipse de Luna. Herodes dijo a los magos  “Id allá (a Belén), y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore(Mateo 2.8). Pero los magos (los reyes magos) no volvieron, a sabiendas de las intenciones de Herodes y regresaron por otro camino. Así, pasó algún tiempo, “Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos” (Mateo, 2. 16).

Por aquél entonces, Jesús tendría 2 años. Conociendo la fecha en que murió Herodes y en la que mandó matar poco antes de su muerte a los niños menores de 2 años, la fecha del nacimiento sería 6 ó 7 a.C.

¿Quiénes fueron los reyes magos?

Fuera lo que fuese la estrella de Belén, tuvo que ser un acontecimiento resplandeciente para despertar el interés de los magos, pero no tanto para el resto de ciudadanos.  San Mateo, es el único que habla de los magos, y no le da el título de reyes, ni nombres propios, ni el número de ellos. El título de reyes se les otorga en el siglo III, en el siglo IV los teólogos Orígenes y Tertuliano hablan de tres magos y en el siglo VIII se nombran a Melchor, Gaspar y Baltasar. Los magos no eran astrólogos o brujos, sino sabios y hombres de ciencia que conocían el cielo y los hechos celestes que podían ocurrir en el futuro.  Interpretaban la simbología que representaba que un planeta estuviera próximo a otro o entrara y saliera de una constelación de estrellas.Los magos eran representantes de los tres continentes conocidos en aquella época; Asia, África y Europa. Fueron representantes de todo el mundo conocido:

 

 El Libro de Los Salmos

 

 

 

Salmo 72:9 Que se inclinen ante él las tribus del desierto, y sus enemigos muerdan el polvo.
Salmo 72:10 Que los reyes de Tarsis y de las costas lejanas le paguen tributo. Que los reyes de Arabia y de Sebá le traigan regalos.
Salmo 72:11 Que todos los reyes le rindan homenaje y lo sirvan todas las naciones.

 

Los magos le dijeron a Herodes: ¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Hemos visto su estrella en el Oriente y venimos a adorarle (Mateo 2.2). Los magos provienen de tierras lejanas de oriente, de Irán o de lugares próximos al mar Caspio, a 1.300 ó 1.500 km de Belén. En ningún lugar se especifica la procedencia exacta de los Reyes, tal vez no provengan de un lugar, sino de los tres continentes

¿Qué fue la estrella de Belén?

En el año 7 a.C. ocurrió una conjunción planetaria (acercamiento aparente en el cielo de dos o más planetas), nada habitual, Júpiter se paseó casi justamente por delante de Saturno, hasta en 3 ocasiones en poco tiempo, en la constelación de Piscis. Los magos interpretarían este hecho como: un gran rey (Júpiter) de Justicia (Saturno) nace entre los judíos (Piscis). Se esperaba la llegada del Mesías, según los profetas, y estos signos indicaban que el hecho estaba ocurriendo, al menos para los magos de oriente.

“Después de oír al rey Herodes, ellos (los magos) partieron. La estrella que habían visto en el este, iba delante ellos, hasta que se detuvo en el lugar donde estaba el niño” (Mateo 2.9). El planeta Júpiter se desplazó lentamente hacia el este en el 7 a.C.,  iba delante de los magos, hasta que se detuvo y al poco comenzó su camino hacia el oeste. En 1925 se encontró una tablilla de arcilla a 100 km de Babilonia, con caracteres cuneiformes, que habla de la conjunción triple entre Júpiter y Saturno, así que fue visible en toda aquella zona. La tablilla está en el museo estatal de Berlín. Los magos conocían que un acontecimiento astronómico se repetiría por tres veces durante varios meses. Probablemente partieron de oriente cuando el fenómeno comenzó, llegando a Belén, cuando éste concluyó. El viaje que realizaron duró varios meses. Hubo otras conjunciones en los años 5, 3 y 2 a.C.

¿Sería un cometa como el famoso Halley que vuelve cada 76 años?  El Halley se vio el 12 a.C. Cuando ponemos una estrella con cola, en el árbol de Navidad es porque el pintor Giotto en 1304 pintó “La adoración de los reyes magos”, dibujando un cometa sobre el portal, Giotto se impresionó por la aparición del Halley en 1301. Desde entonces es una tradición.

El cuadro "Adoración de los Reyes Magos", pintado por Giotto. Obsérvese el cometa en la parte superior de la pintura.

 

Pudo ser una potente supernova, una estrella decenas de veces más grandes que el Sol que explotara, pero no hay registros de ello, ni restos en el cielo. Un acontecimiento maravilloso ocurrió el 31 de marzo del 5 a.C. Una nova, iluminó los cielos. Las novas son estrellas que se hacen muy luminosas, no tanto como las supernovas, pero impresionan. La nova brilló 70 días y los magos se dirigieron al este tras ella. Cuando llegaron a Jerusalén y Herodes le dio audiencia, la nova lucía justo al sur y poco antes del amanecer, encima de Belén.

Tal vez, no fue un acontecimiento, el que indicó el camino de los magos a Belén, sino la suma de todos ellos. Los magos, verían las primeras señales del nacimiento, con la triple conjunción planetaria de Júpiter y Saturno en el 7 a.C., en febrero del 6 a.C. una conjunción de Júpiter, Saturno y Marte, en mayo Júpiter, Saturno y Venus, los tres planetas más brillantes del cielo y siempre en Piscis. Los magos ante las señales del nacimiento del Mesías anunciado por los profetas, estarían preparados para partir, hasta que llegó la nova del 5 a.C. Cuando la vieron, fue la señal definitiva, comenzaron su viaje durante 70 días, tiempo en que la nova estuvo visible, hasta llegar a ver a Jesús.


Asociación Astronómica de España